Este blog tiene mucho tiempo gestándose
(literalmente) en mi cabeza (y en mi corazón). Creo que la necesidad de hablar
y compartir mis experiencias y vivencias como hombre, papá, esposo y doula, entre otras
cosas necesita urgentemente canalizarse por algún lado, ¿y qué mejor medio para
dejar fluir ideas, experiencias y reflexiones, por ahora, que un blog?
La idea es reflexionar sobre temas de los que no
acostumbro a leer mucho por ahí, no porque no lo desee, sino porque tengo la impresión de que no se escribe lo suficiente sobre ellos.
Tengo que reconocer que cuando comencé a escribir sobre ma-paternidad veía menos hombres haciéndolo, al menos públicamente y desde
mi percepción, pero hoy día (afortunadamente) suelo ver más interés (real) sobre el tema, aunque aún siento que deberíamos ser más.
También he notado que las veces que he hablado
por radio, tv o medios virtuales acerca del libro de mi coautoría, sobre
paternidad, la demanda por acceder a él y leerlo ha sido enorme. Por lo que percibo una gran necesidad de parte de muchos hombres, y de sus parejas, de
abordar la paternidad ¿y por qué no?, también la masculinidad desde una
perspectiva diferente, reconciliada con la sensibilidad, la emocionalidad y
hasta con sus aspectos femeninos reconciliados con lo masculino.
Otro de los temas sobre los que deseo escribir
por acá son los maravillosos círculos de hombres que he estado convocando
mensualmente en Caracas desde el año 2015, y que para mí han significado tanto.
Ver y escuchar a otros hombres conversando a corazón abierto sobre lo más
profundo de sus emociones, sobre su sentir, sus temores, inquietudes,
frustraciones de un modo tan ameno, tan cálido, tocándose, abrazándose,
mirándose a los ojos ha sido profundamente revelador y enriquecedor. Ha sido
una prueba contundente de que las cosas están cambiando a nivel global, sólo
que en cierta forma de manera gradual. Pero así justamente se han gestado
siempre los grandes cambios, y la historia es prueba de eso.
Por supuesto, el tema de ser doula y hombre a la
vez no puede faltar acá. No es un secreto que para algunas personas sea en
extremo polémico el que algunos, sin ser mujeres ni tener útero (al
menos en forma física), nos dediquemos a una ocupación tan “femenina”;
acompañar de una forma amorosa, cálida, táctil, afectiva y hasta maternal a las
mujeres (y a sus parejas) en un proceso tan poderoso, mágico e íntimo como el
nacimiento de sus bebés (y el renacimiento de ellas y ellos) es algo que no
puede describirse con palabras, pero que prometo haré todo lo que está a mi
alcance para poder explicarlo acá.
La vida en pareja también es un tema que no se
toca tanto por ahí como nos gustaría. Cuando suelo leer sobre este punto, muchas
veces siento que se trata desde la superficialidad y desde una perspectiva
donde suelen idealizarse conceptos y descuidarse lo humano. Deseo tratar acá este
tema, no sólo desde mis propias vivencias personales, sino también desde mi
experiencia como terapeuta. La idea es dar varios enfoques sencillos, pero que
puedan dar luces sobre este tan importante y crucial aspecto de la familia y de
la vida.
La finalidad esencial es que disfruten leyendo tanto (o más)
como yo escribiendo, que interactúen si lo desean, pregunten, hagan aportes y
¿por qué no?, difundan aquello que sientan que debe ser leído. Espero sea de su
agrado y logren sentir y recibir el amor con el que escribo para ustedes.
Sin más por el momento y apenas iniciando este
nuevo recorrido…
Elvis Canino
